18 de Octubre. Libertad, Legalidad, Democracia…

Ayer visité la Cárcel Modelo que ha sido definitivamente cerrada y entre otras muchas cosas me ha servido para pensar en esas palabras que hoy en día se usan de diferentes formas… Hay gente que se llena la boca de ellas diciendo cosas muy diferentes de otras que hablan de las mismas palabras, como si cada uno hablase de conceptos diferentes.
En una de las galerías que visitamos, la supuesta de los presos políticos, de aislamiento….. Me llamó la atención la historia de A.R, Alias “La Gilda”, un camarero de 24 años que detuvieron en 1955 por el mero hecho de ser homosexual, se hicieron casi mil detenciones de ese tipo…. Ser homosexual, era un delito, era ilegal por las leyes del momento, lo cual a mi modo de entenderlo, no quiere decir que fuera justo….. Incluso cuando murió Franco y empezó la “democracia” y hubo amnistía para muchos presos, los homosexuales quedaron fuera de esa amnistía hasta 1979 que fue cuando fue despenalizada la homosexualidad.
O el caso del Padre Salvador Balletbó que en 1936 fue metido en prisión por el mero hecho de ser sacerdote y el gobierno Republicano catalán del momento decidió encarcelarlo y soltarlo varias  durante unos meses de la guerra, con la legalidad que le otorgaba el momento político.
Estos días hay mucha gente que se llena la boca diciendo que esos catalanes tienen lo que se merecen por haber hecho algo ilegal…. Y yo me pregunto si esos homosexuales eran realmente ilegales, o esos curas, o los negros cuando no podían votar o entrar en un autobús con los blancos o simplemente entrar en una biblioteca, me pregunto si la mujeres que lucharon por el sufragio universal eran ilegales y se merecían que le hubiesen mandado a las fuerzas del orden a reducirlas brutalmente…..
Es ilegal parar un momento en doble fila para esperar a nuestra señora que sale del supermercado cargada de compra, pero supongo que todos veríamos excesivo que viniesen las fuerzas del orden con toda la fuerza y posible dureza de su cargo a desalojarnos…. Es ilegal que gente que ostenta poder, ya no digo defraude, cosa que se ha hecho desde todos, y digo todos, los partidos, sino que ayuden a un familiar, un amigo, un socio a conseguir algo a lo que ese cargo le de acceso y no he visto a nadie pedir que esas fuerzas con todo su aparato represor vayan a sacarlos con dureza, con fuerza…..
Lo legal, no siempre es lo justo y la fuerza nunca debe de ser el camino… Y el que ostenta el poder porque no sabe usar las palabras, a mi, desde luego, nunca me parecerá democrático… Y dialogar, no es decir NO, sino buscar salidas, pactos, lugares de encuentro… Nunca poner una pared de una ley que cuando queremos cambiamos, pero cuando no nos interesa, decimos NO. Sobre todo, cuando los que hablan, los que piden, lo llevan haciendo ya muchos años y de forma pacífica y en un número considerable como para que se hagan oídos sordos.

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17 de Octubre. Visita a La Modelo

“Desde el 9 de junio de 1904, las celdas de la Modelo han vivido los episodios más duros de la historia de Barcelona y de Cataluña, a menudo preludio de cambios y transformación social. 113 años más tarde, el 8 de junio de 2017, la cárcel Modelo, la prisión del siglo XX en Cataluña, ha cerrado sus puertas y pasa, definitivamente a la historia.
La experiencia de entrar en la Modelo es un acto de memoria para recordar a quienes han sufrido injustamente entre sus muros y para dar las gracias a quienes han trabajado en el centro como servidores públicos.
Ahora, la Modelo vuelve a los vecinos del barrio, que durante 40 años han reivindicado su cierre”
Extracto de las palabras escritas por el Conceller de Justicia en el folleto que dan cuando vas a hacer la visita que nosotros hemos hecho esta mediodía a este edificio…. Toda una experiencia….
Acompañado por Manel, Jordi y Raquel, unas horas diferentes pero que recomiendo… Como he leído más de una vez la historia no hay que olvidarla, para no caer en el error de repetirla

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24 de Septiembre. Viaducte de Can Ribes

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Viaducte de Can Ribes, o de la Rabassada, que fue construido entre 1908 y 1909.

Atraviesa la hondonada que hay en la cabecera del torrente de la Rabassada. Tiene una longitud de 85 metros, una anchura de 5’7 metros, una altura máxima de 19 metros y 16 ojos. Se puede pasar por encima o por debajo, observando las estancias construidas entre los arcos

12 de Agosto. Tines dels Tosques

Les Tines de la Vall del Flequer

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Les tines (Datos sacados de Wikipedia)
Les Tines entre las viñas son unas construcciones de piedra singulares utilizadas en el pasado para elaborar el vino en los mismos campos en los que se cultivaba. Fueron levantados en medio de los viñedos situados en los lugares más aislados de los valles de la comarca del Bages. Se encuentran dispersos por la parte noroeste de una zona de gran importancia ecológica y cultural, el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac y su área de influencia, constituyendo un patrimonio etnológico e histórico único en Cataluña.
En su momento de mayor expansión, a finales del siglo XIX y justo antes de que llegara la filoxera, casi la mitad de la superficie total de los términos municipales de Mura, Talamanca y Rocafort y Pont de Vilomara estaba plantada de viñedos: las vides dominaban ampliamente el paisaje montañoso de una zona donde actualmente no queda casi ninguna cepa.​ Si recorriéramos hoy en día las tierras de estos municipios nos encontraríamos con abundantes tines y barracas de viña, así como muros de piedra seca levantados para nivelar las laderas, elementos que ahora ya no tienen ninguna utilidad práctica pero que nos recuerdan los esfuerzos que la gente de una época no muy lejana realizaron en su diaria supervivencia.​ Todas estas construcciones permanecen como testigos pétreos de un monocultivo que durante el siglo XIX devoró grandes áreas de floresta, terrenos que la naturaleza vuelve a reivindicar.
Características
Se han clasificado 103 lagares entre las viñas (tines, según su denominación local) en diferentes estados de conservación. En algunos casos se encuentran aislados, presentando únicamente una caseta auxiliar adosada (13 en total) y en otros formando grupos (los 90 restantes).3 Estos conjuntos son considerados como las construcciones más interesantes: suelen ser tres, cuatro o más lagares levantados simultáneamente (resultaba más barato) y que, a veces, compartían una prensa. Pero éste era el único uso colectivo, ya que cada uno de los lagares era utilizado individualmente por su dueño.4
La mayoría son de forma redondeada (81), pero también los hay rectangulares (12) y mixtos, con depósito circular pero paredes exteriores rectangulares (10). Sus capacidades oscilan entre los 1200 litros del menor y 31 000 el más grande, midiendo como máximo 2,5 m de diámetro y 3 de profundidad. Para su construcción se empleaba piedra y mortero de cal, revistiendo las paredes interiores con baldosas cuadradas de cerámica vidriada, planas o ligeramente curvadas. La parte superior, con la puerta de entrada, se realizaba en piedra seca, mientras que el techo se cerraba mediante una falsa cúpula (aproximación por hiladas), cubierta exteriormente por una capa de tierra que la impermeabilizaba y hacía de aislante térmico. En la parte inferior había un orificio que servía para vaciar el mosto ya fermentado, protegido normalmente dentro de una barraca de piedra seca adosada al lagar.
Orígenes
En Navás (Barcelona) y Balaguer (Lérida) han sido encontrados antiguos depósitos excavados en rocas blandas que sirvieron para hacer las funciones de lagar y cuba. Allí, en medio de los campos, se pueden ver varios conjuntos de lagar-cuba conectados entre sí y datados en el siglo XIV por la cerámica hallada in situ.
Durante los siglos XVI-XVII fue tomando forma les tines construidas en piedra y forradas interiormente de cerámica que permitía realizar en un mismo espacio la prensa de la uva y la fermentación del mosto. Para ello incorporaba en la parte superior del recipiente unos travesaños sobre los que se volcaba y pisaba la uva, escurriéndose el líquido resultante entre las maderas. Terminado el proceso estas se retiraban, volcando en la cuba la pulpa y cerrándola para que diera comienzo la fermentación. Aunque estos lagares se construían en las bodegas de las masías y casas de pueblo, el modelo es idéntico al que sería adoptado posteriormente para las viñas.
El crecimiento demográfico durante los siglos XVIII-XIX y la exportación de vinos y aguardiente hacia el norte de Europa y América provocó la expansión acelerada del cultivo de la viña, que ocupó tierras hasta entonces yermas o boscosas, creando para ello terrazas en las mismas laderas de las montañas. Normalmente, estos nuevos viñedos no los cultivaba el dueño de la masía propietaria del terreno, que muchas veces estaba fuertemente endeudado, sino que eran cedidos a pequeños agricultores mediante un contrato de rabassa morta, una especie de cesión de la tierra mientras durara la vida de las cepas a cambio de la cual se debía entregar al arrendador una parte de la cosecha (durante el XVIII solía ser un cuarto y durante el XIX un tercio). La uva recogida debía ser trasladada rápidamente hasta a la tina para evitar que comenzara una fermentación incontrolada, así que todos aquellos que arrendaban viñas alejadas de las poblaciones y que, además, tenían dificultades de acceso para los carros y/o los animales de carga, tuvieron que buscar nuevas soluciones. Así surgieron les tines al lado de las masías y en medio de las viñas, construidos por los rabassaires (arrendatarios) pero que pasaban a propiedad de los arrendadores al finalizar el contrato. Levantar la tina cerca de la masía reducía los problemas de seguridad que implicaba hacerlo en medio de las viñas, pero el arrendador podía controlar e intervenir en la venta del vino, cosa que resultaba más difícil en el segundo caso.5 Quizás por ello esta opción fue tan aceptada en los valles del Montcau.
Contexto
Aunque hay pruebas documentales del establecimiento de les tines entre las viñas durante el siglo XVIII, la mayoría son de la segunda mitad del XIX y corresponden con un gran aumento de la superficie vinícola.
Este incremento se produjo en el contexto de recuperación económica que siguió a la devastadora Guerra del Francés. La guerra había dejado España en la ruina, con la población disminuida, las fábricas e infraestructuras destruidas, los cultivos abandonados y el comercio inexistente. Durante los primeros años de posguerra los precios agrícolas bajaron en Cataluña, provocando una crisis agraria de la cual se comenzó a salir a partir de 1830, cuando se consiguió recuperar los niveles de producción previos al conflicto. A esta normalización contribuyeron las desamortizaciones, las transformaciones agrícolas y la articulación entre desarrollo agrario e industrial.
A partir del triunfo liberal de 1834 comenzó a decretarse la desamortización de las manos muertas (tierras y bienes eclesiásticos), de las cuales no se beneficiaron los agricultores pobres, sino que pasaron a engrosar las propiedades de la aristocracia adinerada y de la burguesía industrial. Mientras que los nuevos propietarios consiguieron grandes beneficios en unos pocos años, lanzando una verdadera revolución agrícola que retroalimentó en Cataluña el incipiente proceso de industrialización, los campesinos sufrieron un empeoramiento del nivel de vida que provocó continuos conflictos sociales. Conflictos que, posiblemente, fueron básicos para comprender el posicionamiento del medio rural catalán a favor de los carlistas en las guerras que sacudieron el país durante buena parte del siglo.
Hacia los años cuarenta los cultivos predominantes en el campo catalán eran el trigo, el olivo y la vid en las llanuras, mientras que en la montaña destacaban la avena, la cebada y el centeno, además de la patata. La introducción de fertilizantes y de nuevas herramientas, así como la práctica de rotaciones de cultivos, permitieron intensificar la producción y expandir las superficies cultivadas hasta llegar a su máximo hacia 1885 (un 25% en cien años).
El motor de tal expansión fue el aumento progresivo de los viñedos. Y eso a pesar de la plaga de oídio sufrida por la uva a mediados de siglo, plaga que fue combatida de manera científica, consiguiéndose la recuperación total de las viñas gracias al uso intensivo del azufre. El cultivo de la vid dejaba un amplio margen de beneficios que no hacían más que aumentar, mientras que los precios de otros productos agrícolas (como el trigo) disminuían constantemente. Así, si el precio de venta del vino durante la primera mitad del XIX suponía el doble de su coste de producción, a partir de 1865 la aparición de la filoxera en Francia provocó que los precios finales llegaran a duplicarse. Durante quince años los agricultores catalanes recaudaron unos beneficios enormes hasta que, a partir de 1879 el parásito cruzó los Pirineos y comenzó a destruir las cepas del Empordà.
Aunque se proyectó crear una zona de aislamiento cercana a la frontera con Francia para impedir la propagación de la plaga, la resistencia de los campesinos y bodegeros impidió que esta medida se pusiera en práctica. En aquellos momentos el precio del vino alcanzaba niveles altísimos y nadie estaba dispuesto a perder esas ganancias. Los agricultores se preocupaban más de la cantidad que de la calidad del producto y aunque la productividad era baja se compensaba con una alta graduación alcohólica. Ante la desidia del gobierno y la pasividad de los mismos productores la filoxera se extendió por todo el Principado, llegando al Priorato en 1889. Al ir muriendo las cepas se abandonó su cultivo en las áreas montañosas y comarcas enteras vieron como se despoblaban o disminuía considerablemente su población, que emigró a Barcelona o América. Pero a pesar de la destrucción de los viñedos el estado seguía exigiendo igualmente el pago completo de los tributos, algo que ni propietarios ni rabassaires podían asumir. El campo catalán se hundió en una crisis tal que para 1888 habían sido embargadas más de cuatrocientas mil fincas.
La solución a la plaga consistió en la replantación de las viñas con cepas americanas resistentes al insecto. Pero la devastación había sido enorme: los viñedos catalanes pasaron de las 385 000 hectáreas que ocupaban en 1888 a solamente 41 000 en 1899, de las cuales 22 000 estaban afectadas por la filoxera. Como consecuencia de ello, la estructura agraria se vio modificada profundamente: se abandonaron los terrenos marginales (como los valles montañosos del Montcau, de difícil acceso y baja productividad) y la producción de las tierras mejores se especializó e intensificó. Asimismo, los conflictos sociales latentes en el medio rural se agudizaron, ya que los rabassaires vieron como, al morir las viñas, se les rescindían sus contratos de rabassa morta y sus condiciones de vida empeoraban sensiblemente. Hacia 1893 los afectados se organizaron en la Federació d’Obrers Agrícoles y se extendieron las revueltas.

31 de Mayo. La tumba de Teresa

Una de las cosas que quería hacer en este miniviaje era encontrar esta tumba que una foto de mi amiga Cris me había puesto como objetivo poder visitarla….
Aunque al final no fue realmente difícil, las cosas no fueron como esperaba…. Partimos mi hija Laia y yo hacia Bausen, un pequeño pueblo situado a 931 m. de altitud al final del Valle, casi tocando a Francia de tan sólo 53 habitantes y donde no parece haber llegado el turismo como en casi todo el valle, el aspecto sigue siendo de un pueblecito de montaña, medio aislado, con calles empinadas y por las que en la mayoría no puede pasar un coche, como pude darme cuenta a tiempo, pues el Google Maps me metía por una de ellas que era realmente imposible pasar sin quedarme encajado….
Y menos mal, pues por lo que había leído tenía que llegar a la ermita de San Roc, y desde allí siguiendo las indicaciones de un cartel dirigirme hacía el paraje que quería encontrar. Así que aparcamos en una plazoleta y esa fue nuestra suerte… Allí había una señora sentada leyendo un libro en un e-book, quizás un anacronismo dentro del aspecto del pueblo, pero el progreso llega a todas partes como pude comprobar en ese bello paraje.
La señora nos dio las indicaciones pertinentes muy amablemente, ya nos avisó de que no había cartel alguno y de que no nos confundiéramos con el camino que lleva al bosque de Carlac. Con sus consejos fue muy sencillo llegar. Pasamos la ermita de Sant Roc, subimos un cerrito donde hay unas antenas y detrás, en un bosquecillo nos encontramos con lo que habíamos ido a buscar.

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A casi un kilómetro del casco histórico del pueblo, en un bosquecito de hayas y robles está este camposanto de una sola lápida que construyeron todos los vecinos del pueblo una noche del 10 de Mayo de 1916 en un acto de amor y solidaridad con su vecina Teresa.

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El año pasado con motivo de su centenario se puso un panel informativo explicando la historia de los “Amantes de Bausen”, Cisco y Teresa, dos vecinos de ese pueblo que se enamoraron siendo muy chicos y como eran parientes (primos hermanos según la mayoría de versiones) tuvieron que pedir una dispensa papal para poder casarse por la iglesia. El cura del pueblo les dijo que para conseguirla había que pagar una suma de dinero inaccesible para ellos y al no poder hacerlo les conminó para que buscasen otras parejas y pudiesen vivir y formar nuevas familias en el pueblo. Cualquier persona adinerada del pueblo la habría conseguido sin problema, pero ellos a pesar de querer casarse por la iglesia como mandaban los cánones, no pudieron llevarlo a cabo.
Este detalle es otro de los que me ha llamado la atención de esta historia y me ha hecho buscar esa tumba, ya que mis padres también necesitaron una dispensa como esa para casarse, pues también son primos hermanos. No sé si a ellos les pidieron dinero para conseguirla allá por 1962, cuando se casaron, pero sé que el Papa Juan XXIII, tuvo que dispensarlos para poder hacerlo.
Los dos humildes jóvenes decidieron seguir luchando por su amor y se pusieron a vivir juntos a pesar del cura que les daba la espalda por pecadores. Fundaron una familia y tuvieron dos hijos, un niño y una niña…. Y el pueblo los aceptó sin ningún tipo de problema ni habladurías a su espalda pues eran muy queridos por todos.
La desgracia quiso que a los 33 años, Teresa falleciera de neumonía. Cisco, desconsolado, fue a ver al cura para que la enterrara en el cementerio del pueblo junto a todos su familiares y el cura se negó en redondo por considerar un sacrilegio que una pecadora profanase la tierra sagrada. En aquellos tiempos no había cementerios civiles, con lo que a todos los pecadores (madres solteras, suicidas, prostitutas…) solo les quedaba un simple agujero en medio del monte.
Pero aquí llegó la grandeza de la gente del pueblo, que esa misma noche se conjuraron y construyeron un cementerio particular para Teresa piedra a piedra le hicieron un cercado, e incluso con una cancela de hierro para la entrada y a a la sombra de un árbol la enterraron con toda la dignidad que se merecía y que el cura le negaba.

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Sisco y los niños siguieron viviendo unos cuantos años en el pueblo hasta que en la guerra civil se exiliaron a Francia que a penas está a 10 km. Aún mantienen casa en el pueblo la familia y a veces los bisnietos todavía visitan la tumba.

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Nunca faltan flores en la tumba, la historia y el lugar, sigue manteniendo un halo de misterio, de leyenda y con motivo del centenario se quiso hacer un acto para conmemorarlo con el panel explicativo y todas las autoridades presentes. Se leyó un poema de una poeta aranesa, Manuela Ané en homenaje de los dos amantes:
Erais valientes y la intransigencia os ­condenó a un gran pecado.
Pero sabías lo grande que es amar.
De vuestra ternura nacieron dos hijos,
testimonios de libertad.
Un cementerio te hizo la gente en el que hace cien años que reposas.
La historia quiso saber de vuestra proeza