22 de Mayo. Lavandera boyera, Cuereta groga (Motacilla flava) Macho

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Lavandera boyera, Cuereta groga (Motacilla flava) (Datos SEO/BirdLife)

Se trata de una de las aves españolas que muestra mayor variabilidad en el plumaje. Además de la raza ibérica, en nuestro país se ha detectado la presencia en paso de otras cinco subespecies más, así como de algunos híbridos. Tal complejidad constituye un ejemplo vivo del proceso evolutivo y de la formación de nuevas especies. Esta lavandera, distribuida durante la época de cría en cuatro núcleos, es la única estival en España. Su costumbre de asociarse al ganado vacuno le ha valido su nombre vernáculo.
Descripción
Clasificación
Orden Passeriformes; familia Motacillidae
Longitud
17 cm
Envergadura
25 cm
Identificación
Se trata de la más compacta, verdosa y colicorta de las lavanderas españolas. Exhibe dorso y obispillo de color verde oliva, alas plegadas con plumas negras orladas en blanco, y partes inferiores muy amarillas. Posee cola larga y negra, con plumas externas blancas, y patas y pico negros. La cabeza es gris azulada, con garganta y ceja blancas, y regiones ocular y auricular oscuras. Todo lo anterior se refiere al macho nupcial de la subespecie iberiae. Los machos de otras razas se diferencian por las siguientes características: flava tiene garganta amarilla y zona auricular más clara; flavissima luce ceja amarilla y cabeza verdosa; cinereocapilla presenta ceja muy reducida o ausente; thunbergi muestra garganta amarilla y cabeza gris pizarra sin ceja; y feldegg es como la anterior, pero con la cabeza negra. Ambos sexos son parecidos, pero la hembra está menos coloreada, con la cabeza gris verdosa y las partes inferiores de color amarillo tenue. Pese a que existen leves diferencias entre las hembras de cada subespecie, su separación resulta muy difícil. Los jóvenes son similares a las hembras, aunque más verdosos. En plumaje otoñal, los machos de todas las subespecies parecen hembras en plumaje nupcial, siendo difícil la identificación racial. A su vez, las hembras se vuelven parduzcas en otoño y exhiben un collar incompleto en el pecho. Un hábito destacado de esta ave es su asociación con el ganado, sobre todo vacuno.
Canto
Su distintivo reclamo se compone de dos notas agudas y lastimeras (tsi-i, pi-ip), y deriva en un modesto canto bisilábico de timbre algo chirriante (sriiii-srrriii).
Dónde vive
En el mundo
Como especie reproductora ocupa latitudes templadas y frías de Eurasia, así como parte de Alaska. Casi totalmente migradora, en invierno se desplaza al África subsahariana y el sur de Asia. Presenta una variación geográfica muy grande, con 17 subespecies reconocidas. Algunos estudios recientes sugieren la división en tres especies diferentes, pero su clasificación aún está por resolver. Las zonas de cría de las subespecies observadas en España son: iberiae en la Península Ibérica y el noroeste de África; flava en el centro de Europa; flavissima en Gran Bretaña; cinereocapilla en Italia; thunbergi en Escandinavia; y feldegg en los Balcanes.
En España
M. f. iberiae cría en la Península y Baleares. En Cataluña se ha descrito un núcleo reproductor formado por híbridos de iberiae y cinereocapilla. En paso resulta frecuente la subespecie flava, en tanto que flavissima se observa en menor número; por su parte, cinereocapilla y thunbergi son muy escasas, y feldegg constituye una rareza de presentación excepcional. En época de cría, la lavandera boyera se distribuye en cuatro núcleos principales, el mayor de ellos en la cuenca del Duero, y los otros tres en la costa cántabro-gallega, la zona del bajo Guadalquivir-golfo de Cádiz y la costa mediterráneo-balear. En el resto de la Península aparece de modo disperso, con notables ausencias en gran parte de Extremadura, Andalucía, el valle del Ebro y Cataluña. En ambos pasos, pero fundamentalmente durante el otoñal, se observa por todo el territorio español, Canarias incluida.
Desplazamientos
Especie estival, con las primeras llegadas en marzo —a veces febrero— y presencia hasta octubre —a veces noviembre—. El paso primaveral se centra en abril, y el otoñal, más notorio, en septiembre. En la migración se detecta segregación longitudinal; así, las lavanderas boyeras del oeste de Europa tienden a atravesar por el oeste peninsular, y lo mismo ocurre para las del este. Las aves españolas invernan en el Sahel y quizás en Marruecos, aunque existen citas invernales en España, sobre todo en Andalucía.
Población
La población reproductora española, relativamente pequeña, se estima en unas 100.000 parejas, una gran parte de ellas en Castilla y León. En Europa se calcula que hay más de 10 millones de parejas, la mayoría en el este. En nuestro país, los resultados obtenidos entre 1998 y 2005 por el programa SACRE reflejan una tendencia estable. A escala europea, la especie manifiesta una situación desfavorable, con un declive del 15% entre 1980 y 2003, del que se recupera lentamente a partir de 1990.
Cómo vive
Hábitat
Se halla ligada a zonas abiertas húmedas, como prados y pastizales encharcados, marismas, áreas palustres, estuarios, saladares, cultivos de regadío, arroyos entre secanos y arrozales. Prefiere las llanuras y elude los terrenos montañosos. En cuanto a la altitud, nidifica entre el nivel del mar y poco más de 1.000 metros, aunque es rara por encima de los 800 metros. En paso está mucho más extendida, pero también selecciona zonas húmedas abiertas.
Alimentación
Su dieta, estrictamente insectívora, consta de una gran variedad de especies terrestres y acuáticas, aunque destaca el consumo de larvas y adultos de mosquitos, moscas y chinches. La técnica más empleada para conseguir alimento consiste en la búsqueda y el picoteo en el suelo, seco o encharcado, con ocasionales persecuciones andando y en vuelo. Su frecuente costumbre de asociarse al ganado, sobre todo vacuno, es la responsable de su nombre vernáculo.
Reproducción
El periodo de cría se extiende entre marzo y agosto, y efectúa una o dos puestas. En esta época se trata de un ave monógama y territorial. El nido, construido casi exclusivamente por la hembra, consiste en un pequeño cuenco de hierba seca, situado en el suelo, a resguardo de alguna mata o arbusto. Pone de cuatro a seis huevos, de color blanco sucio y con abundantes pintas oscuras, que son incubados por ambos sexos durante unos 12 días. Tras 10-14 días de cuidados por parte de los padres, los pollos abandonan el nido, aunque permanecen en el territorio familiar varias semanas más. Esta especie es hospedadora del cuco común.
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